Solía sentir una enorme frustración cuando veía manchas en la ropa blanca, no importaba si era mía, de mi bebé o mi esposo. Siempre creí que era muy difícil devolver la blancura, sin dañar la tela o quitar el brillo. Pero entonces descubrí estos trucos que han hecho del día de lavado más fácil y libre de estrés. 

Mi bebé tiene la piel muy irritable y delicada, debo cuidar mucho que no se acalore, que no pase mucho tiempo con el mismo pañal, el jabón con que la baño y hasta el detergente con que lavo su ropa.

Algo que parece tan simple como un día más caluroso de lo normal, puede terminar con un salpullido o irritación. Para contrarrestar rápidamente esas irritaciones, sin tener que recurrir a medicamentos, nuestra pediatra recomendó que como primera medida agregáramos infusión de manzanilla en el agua con la que se baña.

El té de manzanilla es maravilloso porque es calmante, pero también despide un aroma agradable. Lo malo es que mientras mi bebé disfruta chapoteando en la bañera , mi ropa y sus hermosas toallas de bebé, blancas y delicadas, se manchan.

Y la creencia popular es que las manchas de té, sobre todo en la ropa blanca, son casi imposibles de sacar.

Pero hay formas de blanquear la ropa, sacando completamente las manchas de té y cualquier otro tipo de sustancia, sin dañar las fibras, sin sacrificar el brillo y sin recurrir al cloro, tan abrasivo y dañino.  Esto me lo enseñó mi mamá, cuando empezó a utilizar los productos de Dr. Beckamnn.

 

Estos son los 3 trucos para quitar manchas de la ropa blanca que más utilizo:

 

1. Usar El Mago Quitamanchas™ para cada mancha específica

No te imaginas cuánto me ha ayudado la clínica de manchas de Dr. Beckmann para identificar cuál de las 8 opciones de El Mago Quitamanchas™ debo usar con cada prenda, de acuerdo a la sustancia responsable de la mancha.

En el caso de las toallas blancas de mi bebé, que se habían manchado con té de manzanilla, utilicé El Mago Quitamanchas™ No. 8. Lo que más me gusta de estos productos es lo fáciles que son de usar, no requieren tallar (que desgasta las telas), cuidan la ropa blanca, incluso las delicadas prendas de bebé.

Únicamente es necesario humedecer la mancha con el producto, dejar actuar por alrededor de 60 minutos, y luego frotar con un cepillo suave o un paño húmedo. Por último, lavo la ropa como de costumbre y el resultado es blancura, sin desgaste de la tela, sin opacidad ni ningún otro tipo de daño.

 

2. No dejar todo el trabajo a la lavadora

Tu lavadora puede ser muy buena, pero antes que la ropa blanca llegue allí puedes hacer algunas cosas para facilitarle el trabajo.

Tendrás mejores oportunidades de sacar las manchas en la ropa blanca si antes del proceso de lavado tratas la zona específica que está manchada.

Los productos de prelavado son ideales si buscas algo que puedas aplicar, dejar actuar y meter a la lavadora, todo con el esfuerzo mínimo. Puedes usar el Quitamanchas Prelavado en Spray o el Quitamanchas Prelavado con cepillo aplicador (¡nada más fácil!), que funcionan de maravilla con la ropa blanca, incluso aquella que ha sido víctima de las papillas de bebé.

 

3. Utiliza aditivos de lavado SIN cloro

Al lavar ropa blanca, sobre todo aquella que tiene manchas, el detergente regular no suele ser suficiente. Siempre escoge aditivos de lavado libres de cloro, para cuidar tu ropa del desgaste y manchado amarillento que deja.

Probablemente la mejor opción para la ropa blanca sea el Súper Blanco, un blanqueador intensivo que agregas a la lavadora junto con tu ropa blanca y hace su trabajo sin que tú tengas que preocuparte de nada más. Lo encuentras en versión de bolsita o en toallitas activas.

 

¡Quitar manchas en la ropa blanca nunca había sido tan fácil!